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miércoles, 19 de febrero de 2020

Drácula y por qué los zombis son vampiros de segunda





Los vampiros son los seres fantásticos más grandiosos inventados por la mente humana para el deleite literario, cinematográfico y anexos. Los hombres lobo, los seres reanimados por electricidad, los seres de ultratumba y demás tendrán su oportunidad en otra ocasión, se cuecen aparte. Los vampiros son elegantes, cultos, poderosos, con una maldad genuina basada en el instinto de supervivencia más básico, el hambre.

A 25 años del éxito novelesco Drácula del autor Bram Stoker, la película alemana Nosferatu se convirtió en el primer gran referente de culto de este connotado vampiro, en la cinematografía mundial. Pero primero hablemos de la obra maestra de Stoker, independientemente de sus fuentes históricas o inspiradoras, Drácula es una novela fenomenal, con un interesante ritmo y exquisito gusto narrativo en forma epistolar. La construcción de sus personajes y el entretejido de sus historias son calmados y detallistas, pero a la vez efusivos e intempestuosos.


En el libro, el abogado Jonathan Harker es un emisario de su firma inglesa de abogados para acudir al llamado de uno de sus clientes que vive en Transilvania en medio de los montes Cárpatos y que está interesado en comprar propiedades en Inglaterra. El cliente es un viejo conde que resulta ser un vampiro chupasangre, pero de la más alta alcurnia. Los personajes ingresan al relato según la necesidad narrativa, Mina Murray, la prometida de Harker, Lucy amiga de la novia y botana del vampiro con su séquito de pretendientes y Abraham Van Helsing el erudito cazavampiros que complementa el comando anti Drácula.


Quienes han visto o sabido de la historia de Drácula, saben que las cosas se complican para el vampiro de origen noble que termina mal y de malas, pero narrado de forma magistral en la novela de Stoker. La tradición vampiresca nos enseña que un vampiro es un ser no muerto, un término tan ambiguo y churrigueresco, que a más de cien años de haber sido acuñado sigue causando una risita sarcástica a 9 de cada 10 personas que lo escuchan, en fin, este ser no muerto (je, je, je), le gusta chupar sangre, dicho de otra forma es un ser hematófago, se alimenta de la sangre de personas vivas y de las que pareciera preferir conocer previamente y haber entablado una relación de poder sobre éstas. Caso contrario de otros no vivos (je, je, je), los zombis, estos personajes de ficción (no diría fantásticos) son estúpidos, lentos y se alimentan de la carne de cualquier persona que encuentren a su paso, sin un rasgo de maldad voluntaria y aspiración de conquistar al mundo. Aun con todo esto, lo que hermana a estos dos seres de la mitología moderna, es el hambre. Las series de zombis hoy en día son las telenovelas del mundo, idilios o guerras adornadas por hordas de seres lentos e irracionales, los romances y dramas de siempre pero con un bonito (en este caso horrible) fondo de babeantes seres no muertos (je, je, je). Pero en ese oscuro mundo de series de zombies, llega Drácula.

Drácula, es una serie reciente de la BBC y Netflix, es una chulada. De los creadores de Sherlock, serie que llevó a los cuernos de la luna a Benedict Cumberbatch, la nueva aparición del ilustre vampiro es notable gracias a Mark Gatiss y Steven Moffat quienes muestran nuevamente su gran entendimiento de las adaptaciones y nuevas fórmulas narrativas audiovisuales, entendimiento puesto de manifiesto en los tres capítulos de la primera temporada, esperamos que sean varias. El personaje conde Drácula no varía mucho del de la novela de Stoker, es un noble chupasangre ávido de nuevos horizontes, el toque especial de este Drácula es la obsesiva y mística habilidad de conocer y de alguna forma extraer el alma de las personas drenadas. Para no revelar tanto, solo mencionaré que quienes hayan leído la novela serán atrapados en el minuto uno y su cabeza volará en vertiginosos vuelcos narrativos que darán pauta a aprovechar esa vieja predisposición al terror que nos llevó a leer tan ilustre y desafortunadamente choteada novela. La ambientación es inmejorable, nuestros ojos serán consentidos de un impecable diseño de arte y de muy bien logrados efectos especiales, mismos que son explotados de formas muy originales y adecuadas para la historia que se quiere contar, con su debido toque de homenaje a los antiguos efectos de principios de la industria. Lo sonoro también se lleva una estrellita, algunos nostálgicos seguidores del vampiro transilvano reconocerán un homenaje musical al filme de Francis Ford Coppola, por cierto mi película favorita del tema. Otro elemento notable es la excelente actuación del, más que bien parecido, Claes Bang, quien muestra un excepcional dominio del arte dramático y técnica histriónica.


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Las referencias a otros tratamientos visuales son varias en esta nueva serie, las naturales semejanzas en el guión a la novela son sublimes, pues los personajes, situaciones y líneas adquieren fortaleza en la magistral adaptación. En esta serie se cuelan un par de zombis, pero hasta eso hacen bien, pues la fórmula esnobista de los ingleses nos recordó que Sherlock es un genio petulante y pretencioso, pero sin duda exquisito, así el conde Drácula y su némesis Van Helsing en sus interminables diálogos. Concluyendo creo que, como Sherlock, ésta no será una serie para todos, pero los que logren disfrutarla no serán decepcionados. Prepárense para más de cuatro horas de un terror inteligente y fuera de los convencionalismos aburridos de los últimos tiempos.

jueves, 11 de febrero de 2016

Choripán a la romana, para llevar


El 12 de febrero de 1868 el presidente Juárez decide demoler el templo de San Andrés en lo que hoy es la plaza Tolsá, esa donde se encuentra la estatua del monarca - hágame usted el infame favor – Carlos IV. "Telégrafos, escuelas, caminos, futuro y no pasado es lo que México necesita” decía Juárez al tomar esa decisión contra la iglesia católica que mantenía su espíritu conspirativo. Mañana 12 de febrero de 2016 el actual presidente le dará la bienvenida “oficial” (a nombre de todos los mexicanos) al líder de la iglesia católica poniendo a sus pies las calles de la Ciudad y agasajándolo con recursos que no son suyos (saludando con sombrero ajeno) y en casi 150 años la iglesia y las escuelas no han cambiado en mucho.


   Que el Papa es un liberal, un progresista, un pacificador, el más político de los últimos Papas, simpático, futbolero, austero, latinoamericano; ya en el siglo XIX, Justo Sierra pensaba de Pío IX que era un Papa liberal y fue él quien financió parte de la intervención francesa. Francisco, el Papa, es representante y líder de una religión retrograda, hermética, clasista, represora, autoritaria y convenenciera; el señor Bergoglio no da paso sin huarache, la estabilidad política, económica y social de países en crisis conviene a los intereses del Vaticano sin lugar a dudas y eso lo aleja del discurso de amor y paz cristiano, pero esa es otra historia.

   
Pero quién es el Papa, para comenzar es un Jesuita, es decir, de un ala non grata en el Vaticano hasta ahora, además se destaca de su trayectoria lo siguiente:
  • En 1957 (a los 20 años) ingresa al noviciado de la Compañía de Jesús. Es una edad tardía.
  • Pasa al Juniorado en Chile en la casa de retiro San Alberto Hurtado, que fue un jesuita chileno de gran trabajo social.
  • Fue profesor entre 1964 y 1967 en el Colegio de la Inmaculada de la Santa Fe y el Colegio del Salvador de Buenos Aires donde dio clases de literatura y psicología.
  • Es director espiritual de estudiantes de la Universidad de El Salvador (la Ibero de Argentina) algunos de ellos parte de la Guardia de Hierro de orientación peronista y de izquierda.
  • Termina en la Facultad de Teología del Colegio Máximo de San José donde tuvo como profesor a Juan Carlos Scannone, un jesuita líder de la Teología de la Liberación que en Argentina se denominó Teología del Pueblo, que hace más énfasis en los excluidos.

Como sacerdote:
  • Ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969, a días de cumplir 33 años.
  • En 1971 realiza la tercera aprobación en España, una práctica propia de los jesuitas. Sus ex compañeros lo recuerdan como sencillo y futbolero pues se escapaba a ver al Real Madrid.
  • En 1972 y 1973 de nuevo en Argentina es profesor de novicios.
  • Pedro Arrupe, superior jesuita toma medidas vanguardistas: cerrar escuelas y vivir en comunidades cercanas a la gente.
  • El 31 de julio de 1973 es nombrado superior provincial de los jesuitas argentinos.
  • En 1976 la dictadura militar en Argentina secuestra y tortura a muchos sacerdotes, Bergoglio apoya a varios y dialoga con el Gobierno. Es un pasaje de su vida que algunos señalan como tibio.
  • De 1980 a 1986 es rector del Colegio Máximo de San Miguel de los jesuitas y párroco de la Parroquia del Patriarca San José donde vive gente pobre.

Como Obispo:
  • El 20 de mayo de 1992 es consagrado obispo auxiliar del Arzobispo de Buenos Aires que era Antonio Quarracino, un italiano inmigrante que tenía posiciones abiertas en temas de justicia social y diversidad religiosa (apoyó a los judíos argentinos) y cerradas en diversidad sexual (condenó gravemente la homosexualidad).
  • La Arquidiócesis de Buenos Aires es muy grande y poblada por ello tiene un arzobispo titular y seis obispos auxiliares. Además es sede cardenalicia.
  • En 1997 la salud del arzobispo Quarracino se debilitó y Bergoglio fue nombrado arzobispo coadjutor, es decir, puede ejercer como titular y tiene derecho a la sucesión.

Como Cardenal:
  • En 1998 fallece Quarracino y Jorge Mario Bergoglio asume como arzobispo titular de Buenos Aires, primado de Argentina y en el rector de la Pontificia Universidad.
  • En 2001 es “creado” cardenal el 21 de febrero cuando contaba con 61 años.
  • En 2005 es elegido presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y en 2008 es reelegido.
  • Contribuye al proceso para canonizar como mártires a 3 sacerdotes y 2 seminaristas asesinados por la dictadura militar.
  • En 2011 al cumplir 75 años presentó su renuncia como arzobispo, pero no le fue aceptada por el Papa.

Elección Papal:
  • El 11 de febrero de 2013 el Papa Benedicto XVI sorprendió al mundo al anunciar su renuncia. Tenía ya 86 años.
  • Jorge Mario Bergoglio de 76 años fue uno de los 115 cardenales electores (menores de 80).
  • En la primera y segunda votación hubo mucha dispersión de votos y Bergoglio no fue el que más recibió.
  • Ya en la tercera subieron los votos del argentino que agrupó a los latinoamericanos, a los estadounidenses y algunos italianos rebeldes.
  • En la cuarta se dice que llegó a 77 votos, para la quinta hubo un error y apareció una papeleta de más.
  • Fue en la sexta que Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa el 13 de marzo de 2013.

   Qué injerencia real tiene el Papa en México. Según el INEGI en 2010 había 93 millones de católicos en México lo cual representa alrededor del 84 % de la población total. Este dato lo entienden bien los medios de comunicación y los mercadólogos (La rosa de Guadalupe, Matutino Express, Desde la Fe, la Misa dominical etc.), pero también los políticos quienes desde la administración pública ya han comenzado a jalar agua a su molino.

   El beneficio real en la visita del Papa se lo lleva en primer lugar las televisoras pues el aumento de la audiencia generará dividendos económicos importantes, en segundo lugar el presidente Peña pues el “sumo pontífice” solo visita países en donde el jefe del Estado lo invite y los líderes religiosos no se opongan, un Papa nunca ha visitado Rusia por ejemplo, lo cual que en apariencia es la visita de un jefe de estado en la práctica es darle pan y circo a la gente que le gusta el pan y el circo, también sin duda ayuda a distraer la atención de los problemas reales del país. Ni que hablar del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México al darle las llaves de la ciudad a este personaje en plena plancha del Zócalo. En tercer lugar los líderes religiosos obtienen el respaldo y “la bendición” de su líder para seguir ensanchando las arcas del banco vaticano y de las arquidiócesis locales, colaborando para perpetuar los abusos de los sacerdotes. Que si se ve con los padres de los normalistas desaparecidos, con los zapatistas y con otros activistas, no sirve de nada, no va a cambiar en nada, por el contrario, esto beneficiaría la “buena” imagen del Papa futbolero quien también capitaliza beneficios sin lugar a duda.

   El papel del Estado Laico en México seguirá igual, las autoridades se hacen de la vista gorda con las obligaciones de la iglesia católica y a cambio obtienen beneficios electorales. Lo que sorprende es la postura de los gobernantes de la Ciudad de México quienes asumiéndose de izquierda han sobrepasado la hospitalidad básica a un jefe de estado y a un líder que en nada está de acuerdo con la configuración legislativa y de libertades que por acá tenemos y que no han sido de gratis. Lo cual me recuerda cuando el Papa Pío IX ordena al clero y a sus feligreses mexicanos desconocer las Leyes de Reforma, también apoya y financia la invasión a México. El no reconocer las leyes implica que todos los ciudadanos que tomaran como legal la Constitución de 1857 serían excomulgados, situación que sucedió con Benedicto XV quién excomulgó a quien jurara por la Constitución de 1917 esto por el apartado de la Libertad de Culto; tomando como base lo anterior y considerando a México como un país democrático, con todos sus asegunes, el pacto social que refrendamos sexenio tras sexenio todos los mexicanos nos deja en una condición de excomunión. Veremos si este Papa retira la excomunión a los mexicanos o solo sigue aprovechando los “donativos” (limosnas), no pocos, que le envían los “Indios con Alma” como llamaba el Papa Julio III a los habitantes autóctonos de estas tierras.

   Y así será cuando ese gracioso personaje vestido de forma peculiar, a mi parecer ridícula y anacrónica, y que se desplaza cual superhéroe en su Papamóvil aterrice en México este viernes, habrá en nuestro país 53 millones de pobres, 11 de ellos en pobreza extrema, cuando sonriente ese viejecillo simpaticón y muy popular despegue el 17 de febrero habrá en México 53 millones de pobres, 11 de ellos en pobreza extrema, eso sí, con más esperanza y paz espiritual en sus pobres corazones, creo.



martes, 11 de agosto de 2015

El verano es puro cuento...


Un rombo dibujado en el piso lleno de canicas, un charco lleno de ajolotes en la milpa del abuelo y una comida llena de quelites y quintoniles, esas eran las facetas de mis vacaciones de verano, cuando niño. Eso, además de las aventuras que implica ser un cachorro urbano en la ruralidad de fines de siglo, se alargaba hasta dos meses completos en aquellas épocas.

  Aburrido, pero de ninguna manera. Siempre eran experiencias nuevas, desde transportase en un carrito de mulas, hundir los pies desnudos en el barro lodoso, montar a un mega cerdo de cuatrocientos kilos y terminar siempre con aspecto de cavernícola. El tiempo pasa, los niños crecen, las vacaciones se acortan y los charcos se secan.

  Para estas agonizantes vacaciones de verano de mis hijas, no pudimos concretar una salida de esta exacerbada pero hermosa Ciudad de México, aun mantengo familia en las ruralidades cercanas a Toluca pero la provincia en sus afanes modernizadores ya no es lo mismo que antes. En la búsqueda de actividades nos encontramos con el ciclo de ópera para niños La ópera es puro cuento… y el ballet también de la cual en lo personal no esperaba mucho, pensé que nos enfrentaríamos a intentos lúdicos de acercamiento a las artes, pueriles, pero no fue así, la primera puesta en escena fue El retablo de Maese Pedro, obra musical para títeres de Manuel de Falla, la cual está adaptada y dirigida para niños, y sus papás, no solo es entretenida, también es de una calidad impecable, la escenografía e iluminación son buenas, la musicalización de gran calidad y el talento en el escenario fue permanente. Pensé que habría un momento durante los setenta minutos en el que mis hijas mostrarían algún aburrimiento, no fue así, esa hora y diez minutos pasó volando, logrando divertirnos y proporcionándoles a mis hijas una experiencia única y por lo visto también fue la primera vez que muchos de los adultos presentes accedían a un espectáculo cultural de esta índole.

  Ese mismo día compramos los boletos para los siguientes títulos operísticos y para el ballet de cierre. Presentarían El doctor Milagro de Georges Bizet; La flauta mágica… según Papageno, adaptación de la ópera de W.A. Mozart; Las aventuras de Pinocchio, ópera basada en la novela de Carlo Collodi y el espectáculo para ballet Cri-Crí, escogimos a Mozart y a Cri-Crí.

  Algunas arias de La flauta… son muy socorridas en casa, como La reina de la noche y el dúo de Papageno y Papagena, eso y la calidad observada en la ocasión anterior nos tenía en expectativa y el día de la presentación al filo de la butaca. A la luz del tiempo transcurrido desde mi niñez recuerdo haber asistido a los espectáculos de moda, al circo por ejemplo, el Atayde y el de los Fuentes Gasca, al famoso Disney On Ice, a Reino Aventura para mirar a Keiko, los cuales me emocionaron y se impregnaron en mis recuerdos, en fin, en esta ocasión le tocaba a mis hijas y Papageno comenzaba a narrar la historia y la piel ya estaba erizada, de los ciento cincuenta minutos  que dura la obra original fue inteligentemente condensada a la mitad ponderando el amor, la valentía y la victoria; el talento de los músicos y de los cantantes hizo gala en el escenario, el disfrute de una de las mejores obras de Mozart, en vivo, fue de las mejores experiencias que da la vida. Salimos del Teatro de las Artes en el CENART, todavía tarareando y marcados por la música del genio de Salzburgo.


  El domingo pasado tocó ballet, mis pequeñas están ampliamente familiarizadas con el género por lo que la emoción fue intensa, la música de Cri-Crí siempre será un referente para la infancia de los chilangos que disfrutaron de veintisiete años ininterrumpidos de su programa de radio, además los arreglos para convertirlo a ballet corrieron a cargo del legendario  Eugenio Toussaint, la coreografía fue a cargo de José Luis González y ejecutada por la Compañía Nacional de Danza del INBA, con un vestuario más bien moderno y liberal los bailarines brincaban y revoloteaban por todo el escenario al compas de El ratón vaquero, El negrito bailarín y casi hora y media de música del compositor mexicano para niños, la experiencia fue genial y lo que eso deja en el imaginario de los niños es vital para un desarrollo integral de su cerebro, la música es un elemento que no debiera faltar en las actividades de los niños mexicanos, sin embargo no es así.


  También espero otorgarles a mis pequeñas el acercamiento con la naturaleza de este país, con su flora y con su fauna, con sus paisajes memorables y sus innumerables sitios naturales de excepcional hermosura, pero por lo pronto han tenido un verano que marcará su personalidad y que aportará a su desarrollo un elemento que, espero como padre, permanezca de forma indeleble en su alma, la música.


jueves, 21 de mayo de 2015

Solo los amantes sobreviven



En la actualidad el mito del vampiro ha quedado ridiculizado y rebasado por la posmodernidad burda y comercial, se ha tomado y retomado con adaptaciones regionales y generacionales hasta llegar a un cliché global en el que el vampiro ha dejado de ser un horripilante monstruo no humano y se ha convertido en el romántico protagonista de sentimientos y adolescencias humanas. Tal mito ha mutado también con la realidad histórica del mundo occidental, es decir: de ser un miembro de la realeza en estado de maldición satánica con pretensiones de conquistar el mundo ha pasado a ser un “carita” emo con problemas de identidad y desamor; los entuertos que esto me causa no son normales en mi generación ávida de reinterpretar los clásicos que nos otorgó la literatura y que retoca la cinematografía.

         La historia del cine nos menciona memorables obras vampíricas desde la grandiosa Nosferatu, los múltiples Dráculas, hasta las modernas Entrevista con el Vampiro y 30 días de noche, por mencionar algunas; lo cierto es que creo que en ninguno de los casos la intención de estás películas ha sido competir, solo que a la óptica del espectador las comparaciones no pueden evitarse y los veredictos son vastos. 

         Solo los amantes sobreviven, rescata mucho del vampiro clásico y desecha otro tanto del vampiro posmoderno, el tema de la película lo resumiría en momentos de crisis desde los existenciales pasando por los familiares y terminando en los de luto. Deja de lado la búsqueda de las virtudes humanas en contraste con las del monstruo y eso, creo yo, se lo debemos a los momentos de crisis mundial que pasamos, los vampiros de esta película desprecian a los humanos pero no por la maldad “diabólica” que se supone les es innata, no, más bien los desprecian por ser una especie de aspiraciones inferiores, sucia, violenta, incapaz de encontrar una estabilidad en su hábitat, a los humanos los llaman zombies lo cual me parece genial. Sin llegar a la violencia este desprecio por la humanidad les ha otorgado virtudes no morales que solo seres de muy larga vida, no inmortales en este caso, pueden generar al tener un contacto añejo con el planeta y con el arte. El apego a la música, la literatura, la nostalgia por el pasado y la incertidumbre por el futuro son los elementos que le devuelven dignidad a estos seres de la mitología occidental del siglo pasado y que nos es tan cercana y hermosa a muchos gracias al séptimo arte. La dirección de cámaras crea buenos ambientes, la fotografía lúgubre y lenta nos mete en la atmosfera vampiresca desde la primera secuencia, la música es de tintes oscuros y excelentemente bien escogida e introducida, el guión y las actuaciones hacen honor a una historia sin pretensiones de reivindicación del género y todos estos elementos en su conjunto nos obsequian una memorable película nominada a la Palma de Oro en Cannes 2013. 



         Adam vive en un parte abandonada y oscura de Detroit, atormentado por una crisis existencial, no se explica en la película el porqué su pareja Eve vive en Marruecos, en el Tanger tan místico, él es un amante de la música y un comprador clandestino de sangre sana en el hospital local, ella es una lectora y amante de la literatura, amiga de Christopher Marlowe el supuesto escritor de la obra de Shakespeare el cual ya está demasiado viejo y morirá pronto quién además es su surtidor de sangre sana. Eve viaja a Detroit a pasar tiempo con Adam quien pasa por una de sus crisis, a pocos días de su llegada reciben la visita de Ava la hermana menor de Eve quien es de una notoria inmadurez que incomoda a Adam con sus boberías, después de la visita de Ava la pareja parte para Tanger en donde encuentran a un Christopher Marlowe enfermo y moribundo incapaz de conseguirles alimento, Marlowe muere, ellos tristes y hambrientos tendrán que encontrar consuelo y comida.


        
      El desprecio por la raza humana desde una especie más longeva con habilidades superiores no es un tema innovador, lo que sí es que venga desde unos vampiros amantes del arte, melancólicos por los buenos tiempos y sin prisas por seguir viviendo; los elementos en la imagen de los personajes protagonistas me hacen saber que aun hay nostálgicos del género y que solo los nostálgicos sobreviven.

Primera secuencia de la peli, la música es buena:





Otra secuencia con música:


martes, 31 de marzo de 2015

Güeros, el retorno a las raíces y a las fórmulas exitosas.




     
Es sabido por mis amigos, conocidos, familiares y colegas, que no soy adepto de ver cine mexicano en salas, la verdad esto no es solo por cuestiones ideológicas, sino también porque me enoja invertir dinero y tiempo en producciones en las que su mayor virtud es parecerse a la telenovela en boga, sé que no aplica para todas las pelis hechas acá, pero para qué echarse un volado, así es que sigo siendo un escéptico enérgico del cine hecho en México y mejor espero a escuchar alguna buena crítica y a verla en línea.

     Como he comentado en reseñas anteriores aun no cohesionamos, y no hay por qué hacerlo, un cine mexicano, no existe, no lo hay, con muchos esfuerzos los directores que se quedan en estos terruños mexas alcanzan a encontrar su voz, su estilo, pero la mayoría se queda en solo un esfuerzo y eso tampoco está mal. Dejaré esto para pasar a aquello, a Güeros, esa película que vale la pena ver.



     Uno se entera, en está gran urbe, de todo, que si “Esto es Mozart”, que si el “EuroJazz”, que el Festival del Centro Histórico, etc., pero a pesar de que ya había oído hablar de la película que menciona la huelga de la UNAM (primer prejuicio creado en mi cabeza), después de que estaba filmada en blanco y negro (segundo prejuicio), por lo que no le mostré mayor interés. A principios de marzo estando yo en la hermosa ciudad de Mérida un amigo me recomendó ver Güeros, sustentó muy bien su recomendación y la acompañó de una muy interesante reseña que él hizo de la misma peli. Accedí y puse en mi cabeza que a la primera oportunidad la miraría. Así fue.


     Fue grata mi sorpresa al encontrarme con una película de autor, es decir, con una película en la que se sabe y se identifica que hay una estructura previamente establecidas pero que también se alcanzan a ver las improntas a lo largo de las escenas, improntas que salen de la cabeza de un director concentrado y que sabe tejer fino en el momento, los recursos visuales no son nada del otro mundo pero Alonso los ha sabido realizar y meter de una forma sobresaliente, son muchos, variados y bien ejecutados, en lo personal me recordaron a Luis Buñuel, a Miguel M. Delgado, a Ismael Rodríguez, seguramente Alonso se ha provisto del cine de estos autores para darle forma a alguna de sus secuencias, el guión tiene su gracia, se tiene la sensación de que por lo limitado de la historia de repente se crean huecos incómodos, pero en general bien, las actuaciones nuevamente tienen sus altibajos, Tenoch Huerta es sumamente buen actor, solo que tiene sus momentos mejores que otros, Ilse Salas podría ser la futura Dolores del Río llevándose de calle a las muy manoseadas actrices actuales, la actriz de ojos grandes y expresivos es realmente buena solo que el personaje que le tocó en Güeros no le da para sobresalir. Desafortunadamente otra vez, como producción mexicana, adolece de esa perfecta sonorización, se notan los énfasis que el director quiso pero en general el montaje del sonido incluyendo la banda sonora es mejorable, muy mejorable, la fotografía es a mi parecer genial pues está puesta de manera impecable en el momento adecuado, la infame Ciudad de México es de una belleza extraña pero muy estética, su miseria también es estética.

     Creo que Alonso Ruizpalacios, director de Güeros, es lo que románticamente llaman una “promesa” del cine hecho en México (no cine mexicano), creo que por esa razón debe cuidarse mucho de la seducción de lo comercial, Alonso tiene un ojo muy hábil, muy sensible para hacer cine, en esta su ópera prima ha dejado claro que con más tiempo y más presupuesto haría maravillas, ojalá que así sea y no, no me estoy volviendo viejo, ni estoy extrasensible por los momentos que atraviesa mi México, es solo que este chavo ha hecho un buena película y yo quiero recomendarla ampliamente.

    Güeros es una historia dentro de un México atemporal y anacrónico de fin de siglo, su tema es la huida, la huida mental y la geográfica, la huida urbana y la huida emocional. Tomás es un adolecente conflictivo que termina en la Ciudad de México con su hermano el “Sombra” y un cuate que vive con él, llega para complementar la monotonía que otorga la juventud sin rumbo, dentro del devenir en un departamento sin luz se topan con la posibilidad de contactar a un otrora cantante del cual tienen un casete que al ponerlo en un walkman la película se vuelve casi muda, dicho gusto por el cantante es una herencia de su padre; dentro de esa no tan ferviente búsqueda caen entre otros lugares de la ciudad, como Tepito, el Centro, Viaducto, en Ciudad Universitaria que por cierto se encuentra en huelga, definitivamente por los aportes visuales la huelga a la que hace mayor referencia es la de 1999, pero podría ser cualquiera, la huelga es un tema tan fuerte y arraigado que casi se roba la película, pero ahí aparece Ana y sus grandes ojos, quien se da a entender que fue “algo” del Sombra en algún pasado no muy remoto, en la permanente huida y después de pasar por Chapultepec llegan fortuitamente a una cantina en Texcoco donde encuentran al cantante, de regreso a la ciudad se topan con una manifestación en Juárez (Centro) y después de un beso entre Ana y el Sombra, por cierto visualmente muy bien hecho, ella huye hacía la manifestación y él huye tras ella.


     Estuve el viernes pasado en una proyección de Güeros en la Cineteca con la presencia de Alonso el director, dentro de las preguntas y respuestas pude observar al creador en la etapa en la que al espectador le toca hacer suya la película y a él gozar con esas emociones y estados mentales provocados por su obra. Se agradece una película sincera, luminosa y bien lograda, esperemos que Alonso Ruizpalacios se tome su tiempo para leer todas la críticas, principalmente las negativas, para obtener retroalimentación y que su siguiente obra sea impecable.


Acá el trailer:





y la cartelera pa´ saber dónde:




martes, 3 de marzo de 2015

Whiplash, ¿aceleras o arrastras?



Hace unos días platicaba con unos amigos acerca de las situaciones que se pueden presentar entre las groserías y los groseros, alguien aseveró que nada justifica ser grosero y que en ningún caso se pueden aceptar las groserías, me costó un poco aceptar tal sentencia más bien por cuestiones semánticas, grosería, grosero, son más que palabras, son conceptos más complejos y dignos de analizar, para concluir con el tema en aquella tertulia tan plural, cabe señalar que estoy de acuerdo con la aseveración en comento, solo puntualicé que existen personas las cuales por su estilo de hablar, de gesticular y su actitud en general sin llegar a ser groseros pueden generar en los interlocutores cierta reticencia, pero que sin duda es en estos interlocutores en sus dinámicas mentales y de personalidad, cuando se asume que alguien ha sido grosero con ellos, en algunos casos sin que esto sea real. Es un proceso de comunicación tan accidentado e influido por agentes externos que los malos entendidos proliferan y las relaciones se quiebran fácilmente. Dejemos esto.

   Obsesión por la excelencia es la premisa de Whiplash, los métodos se justifican en el objetivo; existen historias, ya sean películas u obras literarias, que tienen como intención buscar dentro del ser humano la bondad, el amor, la virtud en general y exaltar esas características con tendencias moralinas y con formulas éticas socialmente correctas, Whiplash no es ninguna de estas. Al único estilo militar de gritos, insultos e intimidaciones la película muestra la obsesión activa de un maestro de Jazz (qué mayor obsesión puede existir) por lograr la perfección en la ejecución y muestra también la obsesión pasiva de un músico baterista que recibe las embestidas del maestro en el afán de ejecutar con perfección.

   El ritmo vertiginoso de Whiplash es un recurso cinematográfico que pocos pueden domar, es como un caballo salvaje de chula melena o como un ejercito alejandrino en una batalla clásica. La película ha sido nominada y ganadora de innumerables premios alrededor del mundo, criticada positiva y negativamente, la virtud es que no pasa desapercibida, tan es así que se llevó tres estatuillas Óscar, mejor sonido, mejor montaje y mejor actor de reparto, es además una buena historia llena de diálogos precisos en el momento adecuado, aunque su principal guión es la música, ¡ah, bendita música! Las actuaciones no son medianas, actuar de baterista y que te salga bien es un acierto por sí solo, ni qué decir de J.K. Simmons, nació para el papel. El sonido es excelentemente acabado, la fotografía sin énfasis es decente y la dirección cinematográfica con tomas exactas aporta el elemento de genialidad.

   Un estudiante de música, baterista, es elegido para formar parte en la Banda del conservatorio donde estudia, desde el primer encuentro con el maestro y director de la Banda es asediado, vituperado y presionado por este, solo que interioriza diferente esa forma de ser tratado y lo canaliza a mejorar su ejecución del instrumento, situación que lo lleva a generar su propia obsesión con la música. El maestro encuentra un sinfín de maneras en las cuales presionar a su alumno, desde "picarlo" con otro baterista, hasta amenazar con separarlo de la banda, gritar e insultar es cotidiano. Un accidente de auto, muy bien logrado por cierto, llega a aclarar la situación de violencia en la que está metido el chamaco y decide ponerle fin por lo menos momentáneamente, lo expulsan de conservatorio por agredir al maestro y en un acto de vendetta aporta información para que este también sea expulsado. El destino los une en un bar en donde el maestro toca el piano acompañando al ensamble de casa, se toman unas copas e invita a su exalumno a tocar con una banda que armó y que entrará a un concurso. El final es épico y de proporciones legendarias.

   La violencia deja de ser negativa en cuanto no atente contra nuestra integridad física y psicológica, generalmente nos gusta maquillarla con palabras como revolución o ajustes, la obsesión y la violencia son elementos que Whiplash utiliza para regalarnos la perfección y la virtud, esto queda patente en, no puedo dejar de mencionarlo, una frase que le hace el maestro a los miembros de la banda antes de tocar en un concurso, palabras más palabras menos: — Los jueces vienen a ver a los mejores músicos de Nueva York o lo que es lo mismo, a los mejores músicos del mundo, toquen como tales y no como niñitas asustadas —. Esperemos que el director de tan grande película, Damien Chazelle, vuelva pronto con otra obra de estas proporciones.