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jueves, 8 de diciembre de 2016

Algo de física, química y biología o buscando la inmortalidad

Café Society, la película cuarenta y siete de Woody Allen es un largometraje que no será de culto como otras obras del autor, sin embargo es una buena pieza dentro de su extensa cinematografía y una muy peculiar; protagonizada por una pareja que ya había compartido roles en otra peli, Kristen Stwart y Jesse Einsenberg, con la participación de Steve Carell y Blake Lively en papeles secundarios. El tema que encuentro en el filme es: el tiempo y la búsqueda de que este no termine. Durante la década Woody nos ha dado piezas de gran talante como Media noche en París que encanta por su autentica magia y como Blue Jasmine que nos mete a la mente demolida de una cincuentona paranoica,  Café Society se quedará para la posteridad como la primera filmada en digital por el autor.
   Woody sigue buscando la inmortalidad, a su manera y sin detenerse en ello. Pocas personas reparan en el movimiento universal que se realiza alrededor de los acontecimientos cotidianos, por tomar ejemplo de la película dos personas se conocen, el espacio y el tiempo se enfocan en ese instante al parecer insignificante, pero el planeta tierra mantiene su eje y sus fenómenos climatológicos para mantener el momento, la termodinámica mueve los hilos y aparece la física, los movimientos imperceptibles de los párpados al abrirse y cerrarse de inmediato, la caída del cabello es controlada por la gravedad y las foto-frecuencias nos obsequian los colores de los ojos de ella o de él; sin darse cuenta siguen, ambos, invadidos por los fotones que los hacen perceptibles y visibles el uno al otro, el vestido que lleva puesto ella, la corbata que pende del cuello de él, los rizos castaños de ella, la sonrisa rubia de él.

   De los elementos destacables, como generalmente, el director cuida a detalle la ambientación, el diseño de arte, la iluminación, el sonido, la música, ahí están siempre impecables pero sin notarse, esto es lo que crea la atmósfera o atmósferas perfectas para que la historia que se cuenta fluya más naturalmente, en esta ocasión nuestro director se acompañó de la lente del ecléctico y multipremiado Vittorio Storaro quien sin duda aporta una notable fotografía para reforzar las emociones que nos transmiten los protagonistas y el guión, interesante toma en un restaurante mexicano sentados frente a la barra, nachos y chelas incluidos, y una pintura cuasi rupestre en el fondo.
Cuando la física ya es innegable en un encuentro de esta naturaleza, los vestigios de la química se hacen patentes, las miradas se han cruzado y los neurotransmisores detonan una oxigenación general en el cuerpo (puede escucharse un pequeño ¡wow! mental), en ambos cuerpos, el corazón envía con nuevo brío una y otra vez el plasma tibio a los rincones del organismo por supuesto incluidas sus mejillas y otras zonas en donde se acumula sin cesar. El efecto químico de un encuentro tal es de proporciones estimulantes y sedantes a la vez, como la droga más potente y adictiva. La catástrofe se avecina cuando además de las miradas llegan las palabras y esas vibraciones revolucionan todas las sustancias y sus procesos, de nueva cuenta. Tenemos a dos individuos completamente dopados y adormilados por ese encuentro.

   Robert Dorfman viaja de su natal Nueva York a Hollywood para buscar suerte en la compañía de su tío Phil Stern, este lo encarga con su secretaría Vonnie para familiarizarlo en la ciudad a la vez de encargarle pequeños trabajillos, Phil quien es casado lleva un año saliendo con Vonnie, desde el principio Robert o Bobby como le llama la mayoría se queda menso con los ojos de Vonnie y también se enamora de ella, pareciera un clásico triángulo Alleniano pero la chica se queda con el tío Phil. Bobby regresa a Nueva York y triunfa administrando el negocio de su hermano, un centro nocturno al que toda la Sociedad asiste, conoce a Verónica, otra Vonnie, y se casa con ella. Cuando todo parece estable, y con graciosas anécdotas judías, el tío Phil y su Vonnie llegan al Café Society en donde tienen un encuentro casual con Robert, este observa el gran cambio de Vonnie quien pasa de ser una persona sencilla y sin pretensiones a una señora de alcurnia como cualquiera en su posición, los protagonistas romancean y guardan su clandestino romance en el anhelo de el siguiente encuentro.

   Kristen Stwart no destaca quizás por el papel, si bien su palpable y por ello común belleza le ayuda a obtener fácilmente la atención, es su falta de fuerza histriónica la que hace pensar que queda a deber en su rol, no así Jesse Eisenberg quien obtiene un papel en el que puede desarrollarse con confianza, su actuación no es notable pero destaca de las demás como la de Steve Carell quien aporta su experiencia y su adaptación.
   Manifestaciones físicas y procesos químicos, ¿qué es la vida si no eso? El gran genio de Brooklyn no esta exento de ello y lo sabe, nos ha regalado un película nostálgica en varios sentidos, el joven soñador que adquiere experiencia con tropezones y rupturas, el matrimonio de años que llega a su fin, la muchachilla sencilla que se convierte en esnobista, los clubes negros de Jazz para trasnochados, el barrio judío lleno de contrastes,  eso en la pantalla pero también detrás de cámaras se nota con Storaro al mando de ellas, nuevas, digitales ¿quién convenció a quién para usar tecnología digital? Los grandes planos de Nueva York, otra vez, las tomas que giran sobre un acercamiento al personaje. Un amasijo de sustancias, cuerdas y tendones, gobernado por instintos y aprendizajes, un genio de la cinematografía mundial que se aferra a seguir dejando su gran huella en la historia. Woody ya no se cuece al primer hervor y su búsqueda de detener el tiempo parece dar resultado.

   En la escena final pareciera que Bobby no solo trata de detener el tiempo también, sino que sabe que lo filman en digital y esboza una risa de nostalgia por los viejos tiempos.

jueves, 27 de febrero de 2014

Blue Jasmine


El azul profundo de los ojos de Cate Blanchett enmarcados por su corrido maquillaje, una maltratada imagen de desaliño, una verde banca de parque anónimo y la personalidad cuasi esquizofrénica de Jasmine son los elementos de la última secuencia de la nueva película del genio del "cine gabacho” Woody Allen, una pieza imperdible para el cinéfilo buscador de algo propositivo y provocativo, obra llena de líneas virtuosamente satíricas, dramáticas, trágicas, cómicas en una sola toma.

El impecable diseño de arte, de vestuario, la ambientación, la fotografía, la música, la cámara, las actuaciones, todo manejado sin mácula como generalmente lo hace el experimentado director oriundo de Brooklyn permite al espectador olvidarse de distracciones y entrar en el mundo desmoronado de Jasmine, mundo con el que inmediatamente comienzas a conectar neurona y emoción, en el que fácilmente te sumerges en los diálogos que Woody construye y que sus actores materializan de manera virtuosa.


El diminuto cineasta no necesita de un reparto exótico o más bien exótico sí, pero no en cuanto a actores de renombre sino en cuanto a actores mundialmente desconocidos en su mayoría además de Blanchett, porque Baldwin solo aparece de vez en cuando, aquí encontramos una constante en las creaciones de Woody Allen, en el reparto encontramos actores que quieren actuar y que la “mística alleniana” los transforma explotando sus dotes de manera autónoma pues los mismos actores han declarado que no hay presión más allá de la normal por parte del director en comento.


El tiempo es llevado de manera tranquila y sin prisas para mantener al espectador atento, habitualmente quien se sienta a mirar y admirar una película de Woody Allen sabe que de pronto el contenido del guión le hará hacer más de una pausa mental para ubicar información en su propia cabeza y que eso dará un toque, si acaso no de pesadez, sí de reflexión constante.

En resumen la historia es tan simple como la vida misma, una mujer que ha perdido su estabilidad emocional y financiera llega a refugiarse a la casa de su hermana, con quien ha tenido siempre una relación tormentosa, con la intención de hacer una nueva vida pasa por situaciones en las que sus “demonios” la persiguen y la atormentan haciendo que termine en dónde comenzó, a un paso de la completa demencia.

Cate Blanchett con una actuación más que pulida y cobijada por los demás elementos cinematográficos de Blue Jasmine es contendiente y merecedora del Óscar curiosamente como muchos de los actores que han interpretado personajes de Woody Allen, además la película está nominada por mejor guión original categoría que se ha llevado tres veces el genio neoyorquino. Degustar esta película será un placer para el espectador.


Aquí un par de entrevistas:







jueves, 6 de septiembre de 2012

1 poco de Cine - To Rome with Love



En un pre estreno que hizo Cinépolis tuve la gran fortuna de ver “To Rome with Love” del Director de Cine Woody Allen, en un complejo cinematográfico que se encuentra dentro de la otrora Estación de Tren de Buenavista, la función comenzó tarde, además de que sucedió un detalle que ya no esperaba ver en las salas de cine actuales y que en lo personal me agradó, la cinta se salió de foco y se quemó delante de nuestros ojos, jajaja fue genial. No esperaba escribir nada a manera de crítica de esta cinta pues al ser Woody Allen mi Director de Cine favorito, tal crítica sería parcial y poco objetiva, así es que esto no es una crítica más bien una “defensa” de lo que considero un buen director de nuestros tiempos, una defensa, pues he encontrado en todos los pseudo críticos de cine una postura negativa de la película y en uno que otro usuario de las redes sociales, llámense Twitter y Facebook, con conocimiento cinematográfico igual o más limitado que los primeros.

En primer lugar creo que el cine es un arte y como tal es muy difícil, si no es que imposible, determinar que alguna obra de arte es mala o buena, desafortunadamente las películas dentro de la “Sociedad del Espectáculo” son vistas como producto comercial, no solo por el público que las mira, también por los “críticos” y hasta por algunos de los creadores de las mismas, situación que deja en desventaja a la calidad artística con la que debiera realizarse, observarse y de alguna manera criticarse una obra cinematográfica. Pero no todo está perdido, dentro de los muchos directores que guardan una buena actitud artística para la realización de su obra está Allan Stewart Königsberg y no solo eso es un autor, por llamarlo de alguna manera, con una sensibilidad extra y con una visión que va desde lo simple hasta lo complejo. He podido disfrutar de todo el trabajo de la última década de Woody Allen y gran parte de lo hecho anteriormente y he quedado simplemente fascinado, les explico por qué, en mi forma personal de “disfrutar una película” están algunos elementos que tomo en cuenta, como lo son:

-- Cinematografía, lo cual incluye los elementos técnicos de la realización, fotografía, montaje, sonido, edición, guión, etc.

- Tema y abordaje de la Película, con esto me refiero tanto a lo que trata y a la forma de abordarlo.

-- Esfera artística, dentro de la película creo que se puede crear entre la Cinematografía, el soundtrack, las actuaciones y el guión una “esfera” más allá de lo que se percibe a simple vista.

De esta manera y aplicando estos criterios “To Rome with Love” es la obra de un autor minucioso, maniático, preciosista del cine, es cómica, bien actuada y sobre todo llena de clichés, altamente recomendable para quién “el cine” no solo es un acto de esnobismo y para quién sí lo es, también, corran a rentarla y aunque se arrepientan habrán tenido acceso a un cine más complejo y retador.










lunes, 25 de junio de 2012

Este año en el Cine:



Los trailers de las películas que espero para éste año, Uno tiene que ser más selectivo....jajaja


De Woody Allen, To Rome with Love:




De Quentin Tarantino, Django Unchained:



De Peter Jackson, The Hobbit:



jueves, 21 de junio de 2012

Directores, películas y secuencias...


A pesar de haber dejado de frecuentar muy seguido las salas de cine, no puedo negar mi gusto por la cinematografía, de hecho mi sueño más “guajiro” es hacer películas o por lo menos una antes de morir. Pero por lo pronto les dejo mi listado de directores de cine favoritos, mi lista de películas favoritas y algunas de las secuencias que más me han gustado. Yo sé que es un acto de ociosidad pero aun así ahí les van:





Directores
Woody Allen.
Quentin Tarantino.
Sofía Coppola.
Danny Boyle.
Gus Van Sant.
Darren Aronofsky.
Jean Luc Godard.
Federico Fellini.
Lars Von Trier.
Martin Scorsese.

Películas
Cinema Paradiso.
Pulp Fiction.
Manhattan.
Trainspotting.
La Vita e Bella.
Somewhere.
Pi.
The Last Temptation of Christ.
The Matrix.
The Lord of the Rings The Tow Towers.

Secuencias

El final de Cinema Paradiso de Guisepe Tornatore (aun la veo y se me hace un nudo en la garganta).




La secuencia del "Baile" en Pulp Fiction de Quentin Tarantino




La Sobredosis de Renton en Trainspotting de Danny Boyle




El final de Schindler´s List de Steven Spilberg



En Manhattan de Woody Allen, la escena del puente



La crucifixión en The Last Temtation og Christ de Martin Scorsese




En À bout de souffle de Jean Luc Godard la escena del periódico




El principio de Somewhere de Sofia Coppola, no intenten entenderlo




En The Matrix de los hermanos Wachosky, la escena del Bullet Time




y de Elephant de Gus Van Sant, la secuencia con la Sonata Claro de Luna de Beethtoven

lunes, 9 de abril de 2012










Esta película será estrenada el 20 de abril, no hay fecha de estreno en México aún. Dentro del reparto están: Woody Allen, Jesse Eisenberg, Greta Gerwig, Ellen Page, Alec Baldwin, Penélope Cruz, Roberto Benigni, Judy Davis.