miércoles, 26 de enero de 2011


Pues en estos contextos del Festival Internacional de Cine de la Ciudad de México y como hoy toca Miércoles de Película, no quiero dejar pasar la oportunidad de re-anunciar la presentación (premiere) de Black Swan del director Darren Aronofsky que se tendrá lugar en nuestro país en la programación del mentado festival. En lo particular Aronofsky me parece un buen director con películas como Requiem por un Sueño, The Wrestler y Pi, esta última es la que me parece interesante comentar el día de hoy.

Esta Ópera de Aronofsky del género suspenso es una excelente muestra de que el cine de bajo presupuesto también puede ser bueno, se trata de un genio matemático que sufre de intensos dolores de migraña (esta sí es migraña y no juego de niñas) el cual busca un patrón numérico que prevalece en la naturaleza, en esta búsqueda una secta de Judío obsesionados de la Torá y una firma de corredores de bolsa lo persiguen pues cada quien busca su interés en los descubrimientos de Max (el personaje principal); los primeros en la loca persecución del verdadero nombre de Dios por medio de los números y los segundos en el patrón que ha dado resultados en la bolsa de valores. Max perseguido por esa surrealista vida suya llena de drogas que le calmen los dolores y con la obsesión del patrón en cuestión, termina por taladrarse la cabeza en la última secuencia de la película, literalmente.

Esta obra del arte cinematográfico a blanco y negro, con música de Clint Manssell, con buenas actuaciones y buen guión, da mucho para la reflexión, pues por un lado está la fe y por otra la razón, que la una implica la otra naturalmente, nos deja observar la mente de una persona atormentada por sus propios problemas con una intensa obsesión personal (suena familiar, lo sé) y con un talento que lo angustia. Max con una moral ambigua por su intensa migraña y por el uso de drogas es un ser vulnerable a las insistencias de los religiosos que buscan un interés por demás absurdo, encontrar en las matemáticas el nombre verdadero de Dios, lo cual suena a algo clásico, “la verdadera religión”, “la denominación correcta” que en nuestros tiempos y en nuestra sociedad actual genera esa reticencia de los no creyentes en el Dios que nos muestra la Biblia, por otra parte, en la trama también Max es fastidiado por los que buscan un valor más material en su talento y su trabajo y que lo observan como una posibilidad de hacerse más poderosos (en el ámbito financiero y de prestigio social) otro tema que está vigente en la actualidad.

Les recomiendo que vean esta película intitulada en nuestro país como Pi: El Orden del Caos y que además de asomarse a una cultura no tan diferente a la nuestra y de disfrutar de un rato de cine, los rete a la cavilación profunda y a la búsqueda del sentido de la vida, el cual dijo un escritor de la Biblia que es “el conocer a Dios (al Dios que muestra la Biblia) y mantenerse en una relación personal con Él”, cuestiones de Razón y Fe.

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